Qué debe saber a la hora de comprar caracoles

1. Disponer del R.E.G.A. (Registro de explotación ganadera). Este registro asegura que los caracoles cumplen con las normas vigentes higiénico-sanitarias exigidas por los organismos competentes, garantizando que el consumo de estos no supone riesgo alguno para la salud. Además, asegura que se trata de un producto de calidad, alimentado con pienso y vegetación controlada libre de pesticidas, herbicidas y otros productos químicos. El caracol es un animal bioacumulador, por lo que consumir caracoles silvestres conlleva alto riesgo debido a la acumluación de pesticidas y herbicidas aplicados en la vegetación por el sector agrícola.
 

2. El caracol debe de estar completamente bordeado para poder consumirlo, así como una concha dura para que el resultado en sus platos sea impecable, evitando restos de concha tan molestos a la hora de degustar tan exquisito manjar. Los caracoles de granja, además de alimentarse de vegetación controlada, cuentan con un aporte de calcio que favorece el endurecimiento de la concha, obteniendo al mismo tiempo una carne más blanca y vistosa en sus platos.
 

3. S.I.V.D.A. (Sistema de Información de Venta Directa de Productos Primarios). Asegúrese de comprar directamente al productor para obtener un producto de máxima frescura y calidad, evitando intermediarios y pérdida de trazabilidad del producto.
 

4. Al comprar a los productores con S.I.V.D.A. está contribuyendo al sustento económico de las pequeñas explotaciones helicícolas y por tanto, a través de éstas, al mantenimiento ambiental y la conservación de especies y razas autóctonas. Al ser el caracol un biodetector cuya supervivencia se compromete gravemente en lugares contaminados, las granjas garantizan la ausencia de químicos, por lo que la flora y fauna de la zona se enriquece notablemente. 
 

5. Homogeneidad en el tamaño del producto y una sola especie. Es habitual encontrar mallas de caracoles con varias especies mezcladas, lo que derivará en un cocinado desigual de los caracoles por pertenecer a diferentes especies y contar con distintos tamaños.